miércoles, 10 de noviembre de 2010

TEORÌA DEL PROLETARIADO Y EL PROBLEMA DE SU DENOMINACIÒN

Introducción a “El Desarrollo de la teoría del proletariado y el problema de su denominación”*

                                                                                                              Eduardo Ibarra


Partiendo, en el artículo Concepción y método en el marxismo, de la tesis de Engels sobre el método marxista y los resultados teóricos alcanzados con su aplicación (“toda la concepción de Marx no es una doctrina, sino un método”; “distinguir entre el método y los resultados alcanzados con él”), pasamos, en los artículos El método de Stalin, El pensamiento de Mao. Planteamiento de la cuestión, Notas sobre el desarrollo del marxismo y El marxismo en su lexicón, a fundamentar las siguientes cinco cuestiones:

1) El modo en que Stalin hizo suya la referida tesis engelsista sobre el desarrollo del marxismo a efecto de dar solución al problema del leninismo: “Lenin no ‘añadió’ ningún ‘principio nuevo’ al marxismo ni suprimió ninguno de los ‘viejos’ principios del marxismo… [Lenin] se apoyó enteramente en los principios del marxismo… [y] desarrolló la doctrina de Marx y Engels, teniendo en cuenta las nuevas condiciones del desarrollo, teniendo en cuenta la nueva fase del capitalismo, teniendo en cuenta el imperialismo”; “Exponer los fundamentos del leninismo no es exponer aún los fundamentos de la concepción del mundo de Lenin. La concepción del mundo de Lenin y los fundamentos del leninismo no son, por su volumen, una y la misma cosa. Lenin es marxista, y la base de su concepción del mundo es, naturalmente, el marxismo. Pero de esto no se desprende, en modo alguno, que la exposición del leninismo debe comenzar por la de los fundamentos del marxismo”.

2) El pensamiento de Mao como un desarrollo del marxismo de nuestra época: “El pensamiento de Mao tuvo su cuna en la vieja China punto de convergencia de todas las contradicciones del imperialismo, y se desarrolló no sólo en función de esta realidad particular, sino también, al mismo tiempo, en función de la realidad de la revolución proletaria mundial. Pero la vieja China no era un país imperialista, como lo era la Rusia zarista de principios de siglo, sino un país semicolonial y semifeudal. En consecuencia, ‘la tarea a resolver’ ahí no era ‘la lucha contra el capitalismo sino contra las supervivencias del medioevo’… Por tanto, si la revolución china es la continuación de la revolución rusa en las condiciones de un país semicolonial y semifeudal, el pensamiento de Mao es un desarrollo directo del leninismo, pues comparte con éste las mismas raíces históricas”.

3) El modo en que puede comprenderse el desarrollo del marxismo: “El principio materialista según el cual la existencia social determina la conciencia social se expresa como la determinación del desarrollo de la teoría de la revolución proletaria, tanto por la aplicación del método marxista a lo concreto particular como a lo concreto universal… En el desarrollo del marxismo, lo concreto particular ha sido siempre un país: Rusia en el caso del leninismo y China en el de Mao; y lo concreto universal ha sido, como es obvio, el mundo como totalidad: Lenin no aplicó el marxismo únicamente a las condiciones particulares de Rusia, sino también a las nuevas condiciones generales del capitalismo (imperialismo) y de la lucha de clase del proletariado (revolución proletaria mundial). Y tanto por lo uno como por lo otro, su pensamiento terminó apareciendo como la expresión teórica del contenido fundamental y de las tendencias fundamentales de nuestra época y, al mismo tiempo, del contenido fundamental y de las tendencias fundamentales de la revolución proletaria y de la dictadura del proletariado. Del mismo modo, Mao no aplicó el marxismo únicamente a las condiciones particulares de China, sino también a las condiciones de la revolución proletaria mundial. Y, tanto por lo uno como por lo otro, su pensamiento terminó apareciendo como un desarrollo directo del leninismo, es decir, del marxismo de nuestra época y, por tanto, como un desarrollo del marxismo en general. Es necesario precisar, sin embargo, que tanto en el caso de Lenin como en el de Mao, el punto de partida y lo decisivo fue la aplicación del marxismo a lo concreto particular de sus respectivos países, pues a partir de esta aplicación sus respectivos pensamientos se universalizaron. En consecuencia, puede concluirse que cada desarrollo del marxismo ha cubierto dos etapas: una primera que va de lo universal a lo particular (aplicación del marxismo) y otra que va de lo particular a lo universal (generalización de la nueva teoría adquirida)”.

4) Las épocas en el desarrollo del marxismo: Tanto en la naturaleza como en la sociedad y en el pensamiento, el desarrollo se opera como complejización de las relaciones internas del sistema dado, y este proceso cubre determinadas etapas, períodos, estadios, etcétera. Por ejemplo la formación del sistema solar cubrió algunas etapas: condensación de la nebulosa de gas y polvo que dio lugar al nacimiento del sol, condensación de las nubes de gas y polvo que dieron lugar al nacimiento de los planetas y los satélites. Así también, la sociedad ha cubierto y cubre sucesivas etapas, períodos, épocas, eras: por ejemplo la era de la comunidad primitiva, la época del imperialismo y de la revolución proletaria, el período de la Alta Edad Media, la etapa del dominio inglés en América Latina. Lo mismo ha ocurrido y ocurre con el pensamiento: si filogenéticamente cubrió determinadas etapas, ontogenéticamente cubre las etapas del pensamiento sensorial y del pensamiento racional. El proceso de complejización de las relaciones internas de un sistema dado es una ley del desarrollo. Como es claro, el marxismo no podía ni puede ser ajeno a esta ley. Por eso, el marxismo y el leninismo aparecen como dos épocas en el desarrollo de la doctrina, cada una de las cuales es la expresión teórica del contenido fundamental y de las tendencias fundamentales de cada una de las épocas en que se divide la era del capitalismo: la época del capitalismo preimperialista y de la preparación del proletariado para la revolución, y la época del imperialismo y de la revolución proletaria. Ciertamente las dos épocas del marxismo pueden, a su vez, ser divididas en etapas. Así, mientras el marxismo, entendido como el pensamiento de Marx y Engels, cubrió la etapa de su formación y la etapa de su madurez, el leninismo, entendido como el marxismo de nuestra época, cubre, hasta hoy, la etapa del pensamiento de Lenin y Stalin y la etapa del pensamiento de Mao. En el caso del marxismo el proceso de complejización aparece, pues, como enriquecimiento cuantitativo y cualitativo. Esta es una ley del desarrollo del marxismo. En consecuencia, es imposible no tener en cuenta esta realidad al momento de denominar la doctrina”.

5) La denominación de la teoría proletaria: “En el movimiento comunista, tanto nacional como internacional, hay quienes utilizan el término etapa para significar que el pensamiento de Mao constituye una “tercera etapa” en el desarrollo del marxismo. De este modo el leninismo es reducido a una etapa de este desarrollo, y otro tanto resulta haciéndose con el marxismo. Pero el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria y, por esto, el término tercera etapa aplicado al pensamiento de Mao es incorrecto. El pensamiento de Mao es un desarrollo del marxismo de nuestra época, es decir, una etapa del leninismo y, por tanto, sólo en este sentido puede aplicársele el término etapa”. “Todo el desarrollo alcanzando hasta hoy por la teoría proletaria debe expresarse en su denominación, y esto implica la obligatoriedad para el partido proletario de reconocer explícitamente en dicha denominación tanto el leninismo como el pensamiento de Mao. Sin este explícito reconocimiento, los militantes quedarían en “libertad” de adherir o no a Lenin y a Mao, y esta “libertad” no sería otra cosa que una expresión de oportunismo, o, más exactamente, de revisionismo”. 

La idea fundamental que atraviesa los cinco trabajos que conforman el presente libro, es que la aplicación del método a las cambiantes condiciones históricas ha dado resultados teóricos que comportan un desarrollo de valor universal del marxismo, y que este desarrollo determina la denominación de la doctrina:  si “los principios del marxismo están allí desde Marx y Engels (el marxismo no empezó siendo una concepción incompleta que, por tanto, había que completar), y, por esto, como sostuvo Stalin en la Entrevista con la primera delegación de obreros norteamericanos, no es posible agregarle ningún ‘principio nuevo’, pero sí, en cambio, ‘elementos nuevos’, es decir, elementos teóricos nuevos, entonces es claro que existe un desarrollo de la teoría proletaria y, por tanto, es teóricamente correcto y políticamente necesario que este desarrollo quede expresado en su denominación.

Hawking reta de nuevo a Dios

MÉXICO, D.F., noviembre 9 (EL UNIVERSAL).- El origen de todo se originó de la consecuencia inevitable de las leyes de la física y no de ninguna mente superior o Dios, asegura el científico Stephen Hawking en su último y polémico libro El gran diseño.
En el nuevo texto, que fue escrito junto con el científico Leonard Mlodinov, el astrofísico reta de nuevo las posiciones teológicas.

"Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada.

La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos.

Para eso no es necesario invocar a Dios", dijo el científico al diario español El País, que publicó el primer capítulo del libro que está por salir a la venta.

El profesor de Cambridge dice que el universo no sólo tiene una historia posible.

Ante preguntas como ¿de dónde proviene todo? ¿cómo es la realidad? Hawking asegura contundente que la filosofía ha muerto porque "no se ha mantenido al corriente de los desarrollos modernos de la ciencia, en particular de la física.

Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda del conocimiento.

El objetivo de este libro es proporcionar las respuestas sugeridas por los descubrimientos y los progresos teóricos recientes".

Hawking propone como respuesta la Teoría M, que "no es una teoría en el sentido habitual del término, sino toda una familia de teorías distintas, cada una de las cuales proporciona una buena descripción de las observaciones pero sólo en un cierto dominio de situaciones físicas".

De acuerdo con los preceptos de esta teoría el universo no es único, sino que existen millones de estos.

En los que entran las teorías espacio-tiempo.

"Cada universo tiene muchas historias posibles y muchos estados posibles en instantes posteriores, es decir, en instantes como el actual, transcurrido mucho tiempo desde su creación.

La mayoría de tales estados será muy diferente del universo que observamos y resultará inadecuada para la existencia de cualquier forma de vida.

Sólo unos pocos de ellos permitirían la existencia de criaturas como nosotros.

Así pues, nuestra presencia selecciona de este vasto conjunto solo aquellos universos que son compatibles con nuestra existencia.

Aunque somos pequeños e insignificantes a escala cósmica, ellos nos hace en un cierto sentido señores de la creación", publica el diario El País.

Hacia el final del libro Hawking y Mlodinov reconocen que las leyes de la naturaleza nos dicen cómo se comporta el universo pero no responde a las preguntas de por qué para evitar el riesgo de la idea de Dios.
Nuestras respuestas obedecen o están limitadas por nuestra capacidad cerebral.
"Tal como en nuestro universo, en el Juego de la vida la realidad depende del modelo que utilicemos", concluyen.

martes, 9 de noviembre de 2010

El quechua "muere de vergüenza"

Por Javier Otazu - EFE Reportajes, 05/11/2010
El quechua "muere de vergüenza"
El quechua pierde terreno en su propia casa. La lengua más hablada de América tras el español, pierde hablantes en Perú.
A lo largo del siglo XX el porcentaje de quechuahablantes no ha dejado de reducirse, y el último censo de 2007 solo el 13,2 por ciento de la población confesaba tener el quechua como primera lengua de comunicación. EFE
Pese a que se publique más que nunca, el gobierno lo enseñe en escuelas públicas y sea ahora posible encontrar una oferta de academias que enseñan esta lengua andina el quechua muere de vergüenza. Sus propios hablantes bajan la voz para admitir que conocen el idioma de los incas, y los niños se mofan de quienes no saben expresarse en castellano.
A lo largo del siglo XX el porcentaje de quechuahablantes no ha dejado de reducirse, y el último censo de 2007 solo el 13,2 por ciento de la población confesaba tener el quechua como primera lengua de comunicación.
El quechua se habla en Ecuador, Bolivia, Colombia, Argentina y Chile, pero es en Perú donde se concentra la mayor parte de sus usuarios (entre tres y cuatro millones), localizados en las regiones montañosas del centro y el sur del país, que también son las más pobres.
Quechua para expandir la religión
Fue la lengua que utilizaron los Incas para unificar su imperio, y la Iglesia Católica lo comprendió de inmediato: en su tarea evangelizadora, adoptó el quechua para expandir la religión y se debe a los curas católicos la publicación de los primeros diccionarios y gramáticas en esa lengua.
El declive del quechua comienza con la rebelión indigenista de Tupac Amaru, sofocada en 1781: tras aquella fecha, la Corona española comienza a reprimir al quechua, y las nuevas elites criollas, muy hispanizadas, no hacen mucho por mejorar el estatus de la lengua autóctona.
"Hay muy poca autoestima: el que habla quechua se avergüenza y cree que es mejor hablar castellano. Las muchachas llegadas a Lima de la montaña reniegan de su idioma", explica Demetrio Tupac Yupanqui, una autoridad reconocida en la preservación del quechua, tras dedicar toda una vida (y tiene más de ochenta años) a luchar por ella.
Marcial Mamani, un obrero de la construcción, tiene 37 años y es de los que no se avergüenza, pero cuenta su experiencia con sus hijos: "Yo les enseño a mis niños y me dicen: no me hables como los abuelos. No quieren aprender quechua, dicen que en la escuela se ríen de ellos".
Marcial vive y trabaja en Coparaque, un pueblito del Valle del Colca donde el quechua ha sido la lengua vehicular durante siglos pero se aprecia la fractura generacional: los ancianos hablan en quechua, los adultos alternan quechua y castellano y los niños que juegan en las calles ya no quieren hablar sino en español.
El Valle del Colca, donde llegan más de 100.000 turistas anuales, ha sabido mantener muchas de sus tradiciones en música o indumentarias, pero va perdiendo su lengua, y ni siquiera la Iglesia Católica, antaño gran difusora de esta lengua, ofrece ya sus misas en la lengua autóctona.
Pobladores de Ollantaytambo, participan en la ceremonia de la suscripción de la declaración de Ollantaytambo de la V Instancia Indígena Consultiva, hoy miércoles 15 de febrero. EFE
Las élites respetan el quechua
En Cabanaconde, una de las dos poblaciones principales del valle, el párroco es argentino, y solo cuando va a confesar a las viejitas solicita los servicios de un traductor quechua-castellano, como nos cuenta con orgullo el Hermano Néstor, que es quien escucha y traduce los secretos de las ancianas.
Podría decirse, paradójicamente, que el quechua gana respeto entre las elites que nunca lo hablaron, como quedó de manifiesto con la película peruana "La teta asustada", ganadora del Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín y hablada en quechua y castellano.
Pero su protagonista, Magaly Solier, también cantante en la lengua andina, confesó que ella fue educada en castellano, y solo su empeño por aprender a cantar los "huaynos" andinos hizo que su madre aceptara enseñarle también el quechua.
Tupac Yupanqui ha tenido entre sus alumnos a Eliane Karp, esposa del ex presidente Alejandro Toledo, a la hija de Alberto Fujimori o al ex alcalde de Lima Alfonso Barrantes, pero lamenta que el pueblo quechuahablante padezca de "muy baja autoestima".
El anciano ha traducido al quechua el Quijote, y ahora está enfrascado en un Tratado de Neuropsiquiatría encargado por una universidad estadounidense "para entender a los loquitos andinos" -bromea-, pero la realidad es que nadie consigue un trabajo si no domina el castellano.
El gobierno peruano ha hecho a su modo los deberes: ha capacitado con distintos cursos de lengua a funcionarios del ministerio de Justicia, de Agricultura o de la Mujer que vayan a servir en zonas andinas, al tiempo que ha implementado un programa de Educación Bilingüe Intercultural que enseña su lengua a más de 235.000 niños en la enseñanza primaria.
El director de este programa se llama Modesto Gálvez, quien reconoce que hay un movimiento incipiente entre las elites culturales para perder lo que él llama "la vergüenza lingüística", pero nada puede hacer contra la presión histórica, social, política y económica de la sociedad para castellanizar.
"El castellano tiene más prestigio social, es la lengua de la gente culta, y esto lleva a la marginación y exclusión de quien no lo habla bien", sostiene.
Es cierto que la cultura de las montañas peruanas ha invadido los "conos" (barrios periféricos) de Lima y ciertas fiestas y símbolos andinos están ahora presentes en la vida urbana, pero ello no ha ido acompañado por un resurgir de la lengua.
Modesto Gálvez lo resume de manera muy gráfica: "El quechua ha ido retrocediendo sin parar: primero de la calle a la casa, y después de la casa a la cocina".
Pese a que se publique más que nunca, el gobierno lo enseñe en escuelas públicas y sea ahora posible encontrar una oferta de academias que enseñan esta lengua andina el quechua muere de vergüenza. EFE


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“Cuando plantamos árboles, tengo que hacer recordar constantemente a todos que los árboles que están cortando hoy no fueron plantados por ellos, sino por quienes les precedieron. Por ello, tienen que plantar los árboles que beneficiarán a las comunidades en el futuro.”
Wangari Maathai - Premio Nobel de la Paz__________________________________


"Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo aún plantaría un árbol hoy."
Martin Luther King, Jr.

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"Los modales son la estética de la ética, la belleza en el trato indica el cuidado que tenemos por el otro.”
Constantino Carvallo Rey
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"Todavía no existe una alternativa revolucionaria diferente cuajada. Requiere esfuerzo de creación, están allí sus elementos pero no puede crecer liderada por profesionales de clase media.”
Alberto Flores Galindo
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"Tal vez sea ya evidente, pero como quiera lo remarco: También me cago en las vanguardias revolucionarias de todo el planeta"
Subcomandante Marcos

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"El universalismo puro, abstracto, aún no existe"
José María Arguedas

lunes, 8 de noviembre de 2010

MARIO VARGAS LLOSA Y LA MARIHUANA

EL PAÍS, 07/11/2010

Avatares de la marihuana

Se equivocaron los californianos al votar en contra de su legalización. El Estado debería tratar las drogas igual que el alcohol y el tabaco: dando libertad al individuo y sancionando el daño a terceros

MARIO VARGAS LLOSA
Los electores del Estado de California rechazaron el martes 2 de noviembre legalizar el cultivo y el consumo de marihuana por 53% de los votos contra 47%, una decisión a mi juicio equivocada. La legalización hubiera constituido un paso importante en la búsqueda de una solución eficaz del problema de la delincuencia vinculada al narcotráfico que, según se acaba de anunciar oficialmente, ha causado ya en lo que va del año en México la escalofriante suma de 10.035 muertos.
      Esta solución pasa por la descrimi-nalización de las drogas, idea que hasta hace relativamente poco tiempo era inaceptable para el grueso de una opinión pública convencida de que la represión policial de productores, vendedores y usuarios de estupefacientes era el único método legítimo para acabar con semejante plaga. La realidad ha ido revelando lo ilusorio de esta idea, a medida que todos los estudios señalaban que, pese a las astronómicas sumas invertidas y la gigantesca movilización de efectivos para combatirla, el mercado de la droga ha seguido creciendo, extendiéndose por el mundo y creando unos carteles mafiosos de inmenso poder económico y militar que, como se está viendo en México desde que el presidente Calderón decidió enfrentarse, con el Ejército como punta de lanza, a los jefes narcos y sus pandillas de mercenarios, pueden combatir de igual a igual, gracias a su poderío, con Estados a los que tienen infiltrados mediante la corrupción y el terror.
      Los millones de electores californianos que votaron por la legalización de la marihuana son un indicio auspicioso de que cada vez somos más numerosos quienes pensamos que ha llegado la hora de cambiar de política frente a la droga y reorientar el esfuerzo, de la represión a la prevención, cura e información, a fin de acabar con la criminalidad desaforada que genera la prohibición y los estragos que los carteles del narcotráfico están infligiendo a las instituciones democráticas, sobre todo en los países del Tercer Mundo. Los carteles pueden pagar mejores salarios que el Estado y de este modo neutralizar o poner a su servicio a parlamentarios, policías, ministros, funcionarios, financiar campañas políticas y adquirir medios de comunicación que defiendan sus intereses. De este modo dan trabajo y sustento a innumerables profesionales contratados en las industrias, comercios y empresas legales en las que lavan sus cuantiosas ganancias. Esa dependencia de tanta gente de la industria de la droga crea un estado de ánimo tolerante o indiferente frente a lo que ella implica, es decir, la degradación y desplome de la legalidad. Ése es un camino que conduce, tarde o temprano, al suicidio de la democracia.
      La legalización de las drogas no será fácil, desde luego, y, en un primer momento, como señalan sus detractores, traerá sin duda un aumento del consumo, sobre todo, en sectores juveniles. Por eso, la descriminalización sólo tiene razón de ser si viene acompañada de intensas campañas informativas sobre los riesgos y perjuicios que implica su consumo, semejantes a las que han servido para reducir el consumo del tabaco en casi todo el mundo, y de esfuerzos paralelos para desintoxicar y curar a las víctimas de la drogadicción.
      Pero el efecto más positivo e inmediato será la eliminación de la criminalidad que prospera exclusivamente gracias a la prohibición. Como ocurrió con las pandillas de gánsteres que se volvieron todopoderosas y llenaron de sangre y de muertos a Chicago, Nueva York y otras ciudades norteamericanas en los años de la prohibición del alcohol, un mercado legal acabará con los grandes carteles, privándolos de su cuantioso negocio y arruinándolos. Como el problema de la droga es fundamentalmente económico, económica tiene también que ser su solución.
      La legalización traerá a los Estados unos enormes recursos, en forma de tributos, que si se emplean en la educación de los jóvenes y la información del público en general sobre los efectos dañinos para la salud que tiene el consumo de estupefacientes puede tener un resultado infinitamente más beneficioso y de más largo alcance que una política represiva, la que, aparte de causar violencias vertiginosas y llenar de inseguridad la vida cotidiana, no ha hecho retroceder un ápice la drogadicción en ninguna sociedad. En un artículo publicado en The New York Times el 28 de octubre, el columnista Nicholas D. Kristof cita una investigación presidida por el profesor de Harvard Jeffrey A. Miron en la que se calcula que sólo la legalización de la marihuana en todo Estados Unidos haría ingresar anualmente unos 8.000 millones de dólares en impuestos a las arcas del Estado, a la vez que le ahorraría a éste una suma equivalente invertida en la represión. Esa gigantesca inyección de recursos volcada en la educación, principalmente en los colegios de barrios pobres y marginales de donde sale la inmensa mayoría de drogadictos, reduciría en pocos años de manera drástica el tráfico de drogas en ese sector social que es el responsable del mayor número de hechos de sangre, de la delincuencia juvenil y el desquiciamiento familiar.
      Nicholas D. Kristof cita también la conclusión de un estudio realizado por ex policías, jueces y fiscales de Estados Unidos, donde se afirma que la prohibición de la marihuana es la principal responsable de la multiplicación de pandillas violentas y carteles que controlan la distribución y venta de la droga en el mercado negro obteniendo con ello "inmenso provecho". Para muchos jóvenes pobladores de los guetos negros y latinos, ya muy golpeados por el desempleo que ha provocado la crisis financiera, esa posibilidad de ganar dinero rápido delinquiendo resulta un atractivo irresistible.
      A estos argumentos pragmáticos a favor de la descriminalización de las drogas sus adversarios suelen responder con un argumento moral. ¿Debemos, pues, rendirnos, alegan, al delito en todos los casos en que la policía se muestre incapaz de atajar al delincuente, y legitimarlo? ¿Esa debería ser la respuesta, por ejemplo, ante la pedofilia, la brutalidad doméstica, la violencia de género, fenómenos que, en vez de disminuir, aumentan por doquier? ¿Bajar los brazos y rendirnos, autorizándolas, ya que no ha sido posible eliminarlas?
      No se debe confundir el agua y el aceite. Un Estado de derecho no puede legitimar los crímenes ni los delitos sin negarse a sí mismo y convertirse en un Estado bárbaro. Y un Estado tiene la obligación de informar a sus ciudadanos sobre los riesgos que corren fumando, bebiendo alcohol o drogándose, por supuesto. Y de sancionar y penalizar con severidad a quien, por fumar, emborracharse o drogarse causa daños a los demás. Pero no parece muy lógico ni coherente que si ésta es la política que siguen todos los gobiernos en lo que concierne al tabaco y al alcohol, no la sigan también en el caso de las drogas, incluidas las drogas blandas, como la marihuana y el hachís, pese a estar más que probado que el efecto pernicioso de estas últimas para la salud no es mayor, y acaso sea menor, que el que producen en el organismo los excesos de tabaco y de alcohol.
      No tengo la menor simpatía por las drogas, blandas o duras, y la persona del drogado, como la del borracho, me resulta bastante desagradable, la verdad, además de cargosa y aburrida. Pero también me disgusta profundamente la gente que en mi delante se escarba la nariz con los dedos o usa mondadientes o come frutas con pepitas y hollejos y no se me ocurriría pedir una ley que les prohíba hacerlo y los castigue con la cárcel si lo hacen. Por eso, no veo por qué tendría el Estado que prohibir que una persona adulta y dueña de su razón decida hacerse daño a sí misma, por ejemplo, fumando porros, jalando coca, o embutiéndose pastillas de éxtasis si eso le gusta o alivia su frustración o su desidia. La libertad del individuo no puede significar el derecho de poder hacer solo cosas buenas y saludables, sino, también, cosas que no lo sean, a condición, claro está, de que esas cosas no dañen o perjudiquen a los demás. Esa política, que se aplica al consumo de tabaco y alcohol, debería también regir el consumo de drogas. Es peligrosísimo que el Estado empiece a decidir lo que es bueno y saludable y malo y dañino, porque esas decisiones significan una intromisión en la libertad individual, principio fundamental de una sociedad democrática. Por ese camino se puede llegar insensiblemente a la desaparición de la soberanía individual y a una forma encubierta de dictadura. Y las dictaduras, ya lo sabemos, son infinitamente más mortíferas para los ciudadanos que los peores estupefacientes.

      viernes, 5 de noviembre de 2010

      EDUCACIÒN Y MUNICIPIOS

      Poner educación en manos de municipios es un riesgo

      Incorporación de 600 gobiernos locales a municipalización de la Educación es considerada como una medida sin planeamiento. Defensoría del Pueblo pide tener cuidado y el Sutep advierte improvisación y falta de recursos.

      La jefa del Programa de Descentralización y Buen Gobierno de la Defensoría del Pueblo, Mónica Callirgos, expresó su preocupación respecto de la decisión de incorporar a más de 600 gobiernos municipales, pertenecientes a las zonas más pobres del país, al plan de municipalización de la gestión educativa.

      Dicha preocupación se basa en las dificultades advertidas tanto en el diseño y la implementación del proyecto en su etapa inicial como en la priorización de la transferencia de la gestión administrativa antes que la gestión pedagógica e institucional, la transferencia presupuestal insuficiente, así como en la falta de precisión en las funciones transferidas a las municipalidades.
      Estas dificultades fueron advertidas en el Informe Defensorial Nº 148, “Primera Supervisión al Plan de Municipalización de la Gestión Educativa: aportes para su implementación”, que la Defensoría del Pueblo presentó en febrero del presente año.
      Por ello, recomendó al Ministerio de Educación y a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) la realización de una evaluación integral del Plan de Municipalización en su etapa inicial -que involucra a 35 municipalidades- en lo concerniente a criterios técnicos y objetivos que permitan identificar sus avances y dificultades, a fin de superarlas antes de continuar la etapa de expansión. La Defensoría del Pueblo reiteró al Ministerio de Educación y a la Secretaría de Descentralización la necesidad de evaluar el Plan de Municipalización de la Gestión Educativa y superar las debilidades advertidas antes de involucrar a más municipalidades. De lo contrario, no será posible avanzar hacia el mejoramiento de la calidad de la Educación en beneficio de escolares.

      Pase sin recursos

      Hamer Villena, secretario general del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú, también se pronunció sobre este acelerado proceso de inclusión de más colegios a los gobiernos locales. “La incorporación de 606 municipalidades distritales del programa JUNTOS al Plan Piloto de Municipalización de la Gestión Educativa permite ver que el gobierno busca eludir su función de invertir en Educación, trasladando tal responsabilidad a los municipios, los cuales no cuentan con presupuesto suficiente para administrar las instituciones educativas”, señaló Villena.

      Consideró que la medida se dio sin evaluar el monto presupuestal que requiere cada municipalidad para hacerse cargo de la Educación en su localidad. Advirtió que, de acuerdo al análisis del Sutep y otras organizaciones, el proceso de municipalización traerá como consecuencia inequidad y deserción escolar, así como la baja calidad educativa.
      Según Villena, “las municipalidades, al no tener recursos para financiar los servicios básicos educativos, recurrirán al bolsillo los padres de familia, quienes al no poder financiar la Educación de sus hijos terminarán exigiendo al gobierno que reasuma su responsabilidad”. Sostuvo que en el Congreso Pedagógico, a realizarse el 5, 6 y 7 de noviembre en la Derrama Magisterial, se discutirá este y otros temas.