miércoles, 10 de agosto de 2011

II CONGRESO PEDAGOGICO NACIONAL

LIMA, 3, 4,5 y 6 DE AGOSTO 2011
II CONGRESO PEDAGÓGICO NACIONAL

La construcción de la propuesta preliminar de un Marco Común de Buen Desempeño Docente ha significado un esfuerzo de 2 años promovido desde la Mesa Interinstitucional de Buen Desempeño Docente y el CNE. Esta construcción es parte de la implementación del Proyecto Educativo Nacional explicitado en su objetivo 3: Maestros bien preparados que ejercen profesionalmente la docencia.

Conclusiones:

1.  La discusión del modelo de docencia está ligada al modelo de sociedad que queremos. Nuestra sociedad es pluricultural por lo que requerimos aprendizajes para la convivencia y una transformación individual y social para que el orden social, político y cultural sea inclusivo. Lo inclusivo supone transformar, tanto a los que incluyen como a los que demandan la inclusión: es de doble vía y supone otra mirada. La inclusión tiene un mandato ético y político para la educación: que asegure resultados para todos y en la diversidad.

2.  Este tipo de sociedad requiere de ciudadanos así como de una docencia que responda a ella. Un buen docente es también un buen ciudadano, implica coherencia entre sus prácticas en el espacio público y privado entre sociedad intercultural y escuela intercultural es vital para que se logren los desempeños que el marco propone.

3.  El Marco de Buen Desempeño es la base para la construcción de un sistema de Formación Inicial, Formación en Servicio, Evaluación del Desempeño y la Carrera Pública Nacional.

4.  Para hacer posible desarrollar los desempeños el Marco de Buen Desempeño necesita ir acompañado de condiciones materiales, políticas culturales.

5.  Un buen desempeño docente en contexto pluriculturales implica la afirmación cultural del propio docente y de sus estudiantes, el reconocimiento, valoración y fortalecimiento de los saberes locales culturales donde ejerce la práctica; y práctica pedagógica intercultural.

6.  Los 6 aprendizajes como aprender a aprender, aprender a pensar, aprender a convivir, aprender a afirmar la propia identidad y autoestima, a actuar con eficacia transformando la realidad, a pensar creativamente y expresarse artísticamente; han sido reconocidos como fundamentales con algunas modificaciones y aportes, entre ellas, se hace visible la necesidad de enfatizar la necesidad de relacionarse con lo menos tangible como: 1) la relación de la naturaleza como una relación de convivencia armónica y 2) el cuidado del cuerpo y la vida saludable, dentro de la relación con uno mismo.

7.  Se han ratificado las dimensiones y los desempeños en los cuales se ejercería la buena docencia en el Perú: promoción de una sana convivencia, conducción de procesos de enseñanza, participación en la gestión y organización escolar y desarrollo profesional. Se han hecho algunos aportes y precisiones como:

A)    En la dimensión de participación en la gestión y organización de la escuela se ha precisado que estos desempeños se desarrollan en una escuela gestionada de forma democrática, con un clima de convivencia institucional amigable y respetuosa que ejerza su autonomía asumiendo la responsabilidad de sus decisiones.
B)    Si bien se precisan desempeños en el ámbito personal, para los docentes el enunciado de la dimensión de desarrollo profesional debe incluir también el desarrollo personal. Esto parte de la premisa que desarrollo personal y profesional son indisolubles.
C)    Los docentes reconocen que su rol en la política va más allá de tener una opinión informada sobre la situación educativa local, regional y nacional y las políticas públicas; sino de analizar y proponer políticas educativas. En este sentido, el debate que se requiere generar sobre la carrera pública magisterial, tanto su ley, reglamento, como los procedimientos con los que se ha venido implementando, es una oportunidad para ejercer este desempeño propuesto.

8.  La Pachamama (madre tierra) es entendida como un gran tejido donde cada uno de nosotros somos una hebra más entretejida en una relación de conversación cariño y respeto, este congreso ha buscado anidarse en este espíritu y seguir con él en el camino venidero.

viernes, 4 de marzo de 2011

VACACIONES ¿QUÉ HIZO TU HIJO!

Wilter Aro Fasanando

Pasaron más de setenta días que los estudiantes salieron del colegio y en breve  regresarán. ¿Qué hicieron en ese tiempo?, ¿Qué pasó con sus  aprendizajes?, ¿Qué  leyeron?  ¿Qué  vieron en la televisión?, ¿Visitaron algún lugar? Cuando retornen a la escuela   relatarán y redactarán  pasajes vacacionales   que serán escuchados y leídos.

Un buen maestro contrasta lo dicho con la realidad, sin que ello signifique desconfianza de la palabra. Los maestros debemos cerciorarnos si en casa los padres  saben lo que hizo su hijo,  si han estado pendientes de ellos, o si simplemente se desatendieron como suelen hacerlo muchas veces cuando los envían a la escuela. Los padres debemos saber que el  soporte (afecto, observación)  que reciben la familia, es relevante para sus buenos aprendizajes. La escuela ya no es el todo ni el único.

Debemos tener en cuenta que el inmediatismo y con ello el consumismo, como sutiles marañas de la sociedad actual, tergiversan las perspectivas de vida personal, siendo los niños y jóvenes  los más vulnerables. La información mediática, proveniente en especial de la televisión, invade el pensamiento  a cada instante. Nuestros estudiantes, asumiendo la infeliz propaganda  del   “vivan el presente porque el futuro llega solo”, creen en lo irrelevante de construir proyectos de vida; no le dan dirección y sentido a su  existencia; todo lo dejan a la “suerte” como si ello existiera.  Si abandonan la casa lo hacen por problemas, no por  su desarrollo y felicidad, pues casi han perdido  la dimensión histórica de sus vidas y de la sociedad. Piensan en que el todo es “aquí y ahora”, el mañana no interesa. Se vuelven consumidores por excelencia, aún en su pobreza,  pues comer bien es menos vital que el pantalón de moda y el deseo de tener ya el celular de moda; están al tanto de la última discoteca y del hit actual,  pero no escucharon sobre “Los sueños del celta y del pongo”.
 
De ahí la importancia de estar  pendientes de ellos, aún cuando se  sienta  la fatiga del trabajo. Hasta los siete años son vitales  para formarlos con afecto en la disciplina,  en el estudio, en valores. Protegerles y  hacerles sentir especiales es nuestra tarea  porque a esa edad  los padres somos los más importantes de sus vidas.

No creas que porque están en casa  están libres, más aún cuando cuentan con el teléfono, internet, televisión. Esta última y su programación burda, es peligrosa verla sin criterio. La televisión  deshistoriza nuestras  vidas y degenera pensamientos.

Nuestra generación es  literaria y  la literatura es narrativa que tiene  comienzo, un medio y un final;  por eso necesitamos de los libros; a esta nueva generación le da igual tener o no un texto.  El libro induce a la historicidad,  la televisión promueve la circularidad. En una misma toma se ve el nacer, crecer y morir en desmedro de la  temporalidad y de la  historicidad de los fenómenos. La televisión acaba con la idea de pasado y por ello no se acuerdan de su procedencia y como tal no defienden a su tierra y luego se les reclama por qué no van a la movilización por su pueblo.  Nos toca educarlos para que vean televisión pero con criticidad, buscando que encuentren sentido de comienzo, medio y final y si no la encuentran, empezaran felizmente a distanciarse.   

Entonces señor padre de familia, ¿sabes cómo ha sido la rutina de tu hijo durante las vacaciones?  Si no conoces, empieza a interesarte, sino te lamentarás de estar exigiéndoles que hagan su tarea y que se levanten temprano y hasta pensarás ir al Psicólogo. Cuando sean adolescentes, en plena secundaria, creerás que quieren romper el orden -  para ellos  imposición – establecido; comerán a la hora que quieren, dejarán la ropa en cualquier parte, la cama deshecha; pero no te desesperes, aún sienten un inmenso cariño por nosotros quienes debemos ser el mejor refugio donde” curar sus heridas” de la vida. Sólo  toca sacar el buen ánimo, tolerancia y aprender a convivir con ellos.  

martes, 22 de febrero de 2011

LOS PROFESORES DEBEN TOMAR PARTIDO POR SUS ALUMNOS

Por Carmen Cecilia Díaz
Quien encuentra un lugar donde se siente aceptado y querido, aunque haya sido víctima de alguna injusticia o maltrato anterior, obtiene las herramientas para convertirse en alguien constructivo y con esperanza”, señala Jorge Barudy Labrin, psiquiatra chileno, experto en  resiliencia y avecindado en Barcelona desde donde viaja periódicamente a Bruselas como parte de su trabajo con niños y jóvenes víctimas de la violencia en el Centro Exil.
Hace más de 30 años que este médico chileno, detenido en 1973 cuando era director general de zona del Hospital de Puerto Saavedra, vivió en carne propia la tortura y el exilio lo que lo llevó fuera de Chile a fines de ese año. Fueron estas vivencias las que marcaron su forma de ver la neurosiquiatría, especialidad en la que se formó en la Universidad Católica de Lovaina.
Convencido de que la escuela puede ser un factor que potencie el "blindaje" de los estudiantes en contextos vulnerables, Barudy propone a los docentes asumir conscientemente el papel de “tutores de resiliencia”.  Esto es, “personas capaces de integrar y potenciar un buen desarrollo de los alumnos y les den proyección, pese a condiciones difíciles o traumas que hayan podido vivir”
Identificando algunos factores clave para un clima escolar forjador de resiliencia, Barudy quien es autor de libros como "El dolor invisible de la infancia", "Los buenos tratos de la infancia: parentalidad, apego y resiliencia", enumera:
·       Afectividad y vínculos: si una niña o un joven se sienten queridos, de seguro van a responder mejor en términos conductuales y cognitivos y eso va en directa relación a su construcción de resiliencia.
·       Estructura: la escuela debe promover la interiorización de límites para aprender a modelar el mundo emocional y conductual del estudiante. Para ello debe tener afectividad y respeto por los niños y no actuar, como lo hace un alto porcentaje hoy, en función de los intereses adultos.
·       Toma de conciencia de la realidad: que un niño se dé cuenta de lo que vive y sepa que no es culpable de ser pobre o de tener un papá alcohólico, por ejemplo, ayudará mucho en su desarrollo. La escuela es un espacio privilegiado para facilitar que quien es víctima de pobreza material, abandono o maltrato físico o psicológico pueda construir resiliencia.
·       Creatividad y humor: el ambiente escolar puede crear una “ecología” que se organiza creativamente en función de sus alumnos y los hace “sentirse bien”.
·       Expectativas elevadas: si el docente tiene expectativas elevadas de las posibilidades de desarrollo de un alumno, eso tiene un efecto en su desempeño, siempre que no se desarraigue de lo afectivo. La investigación de resiliencia muestra que los niños hacen esfuerzos para alguien y por alguien. Si en la escuela encuentran afecto y confianza, de seguro se esforzarán por responder a las expectativas recibidas, de la única forma que pueden hacerlo: con buenos resultados.
·       Construcción de una historia: es muy importante facilitar a los alumnos la posibilidad de contar su historia porque no han tenido la posibilidad de reflexionar sobre sus vidas.

Cuando se alcanza resiliencia, el efecto en el niño es definitivo termina subrayando Barudy: “Esto no significa que no sufra, ya que resiliencia no es ausencia de sufrimiento. La experiencia dice que no importa lo profunda que sea una cicatriz, en ningún caso eso les determinará el futuro”.

"Cuando un niño encuentra afecto y confianza, responde a las expectativas de la única forma que realmente puede: con buenos resultados".

La resiliencia se define como la capacidad de los seres humanos sometidos a los efectos de una adversidad, de superarla e incluso salir fortalecidos de la situación. 

NO SE PUEDE APRENDER EN UN CLIMA DE AGRESIÓN

Por Carmen Cecilia Díaz
Independiente de la condición social de un establecimiento hoy es urgente “pasar de una escuela generada para las necesidades del siglo XIX a una que responda a los desafíos del siglo XXI”, parte diciendo Inés Aguerrondo, académica argentina, ex viceministra de Educación y co autora de la trilogía “La escuela del futuro”. Hoy, dice, se requiere remecer tanto las prácticas de aula como la institucionalidad de la escuela, no sólo en qué se aprende sino en cómo se aprende.
Sobre todo en contextos vulnerables, donde el acceso a la calidad educativa es menor, la urgencia debiera estar en “incluir hacia la calidad en respuesta a la exclusión que genera la pobreza”.
Lograrlo, dice, supone consistencia en las políticas públicas y en terreno se traduce en crear condiciones que posibiliten el aprendizaje, dentro de los cuales la existencia de un buen clima escolar es pieza clave. “La cuestión de la enseñanza y el aprendizaje eficaz tiene un indudable aspecto cognitivo pero también, un indudable aspecto afectivo, de clima escolar”, agrega:
-No se puede aprender en un ambiente de agresión, inseguridad o desconfianza. Los estudios sobre este tema dejan bien en claro que, así como importan las expectativas de los profesores respecto de los alumnos, importa muchísimo el clima de confianza, respeto y paciencia que el maestro organiza para permitir que el alumno pueda aprender.
Para ello, agrega, es necesario tener en cuenta que la responsabilidad por una buena convivencia escolar es del profesor, no de los alumnos: “el docente es el adulto de la relación y por tanto es quien debe marcar las reglas de juego…”.
Adicionalmente, dice,  hay que tener en cuenta, que hoy la escuela no es el único agente educador y que, por tanto, la atención al contexto de procedencia del alumno es muy importante. Sobre todo en ambientes de riesgo social, “donde hay mucho que compensar pero, al mismo tiempo, hay lecciones de vida que deben ser incorporadas al aula”.
Poder integrar la realidad del alumno a la escuela “es una forma de diálogo que educa en la tolerancia y la educación ciudadana”, señala la experta.
Aprender dialogando, agrega, significa “aprender con otros”, algo que, asegura, permite desarrollar competencias necesarias para la vida del siglo XXI y abrir ventanas de oportunidad. “Incorporar la diversidad enriquece y permite acercarse a problemas complejos”. Sobre todo ayuda “a la comprensión de un mundo donde lo crucial no es la aprobación de un paquete de materias, sino la creativa aplicación de conocimientos en circunstancias cambiantes”.

jueves, 10 de febrero de 2011

LAS 10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

Noam Chomsky

1. LA ESTRATEGIA DE LA DISTRACCIÓN 
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
“Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. CREAR PROBLEMAS Y DESPUÉS OFRECER SOLUCIONES
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. LA ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. LA ESTRATEGIA DE DIFERIR
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. DIRIGIRSE AL PÚBLICO COMO CRIATURAS DE POCA EDAD
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. UTILIZAR EL ASPECTO EMOCIONAL MUCHO MÁS QUE LA REFLEXIÓN
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. MANTENER AL PÚBLICO EN LA IGNORANCIA Y LA MEDIOCRIDAD
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. ESTIMULAR AL PÚBLICO A SER COMPLACIENTE CON LA MEDIOCRIDAD
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. REFORZAR LA AUTOCULPABILIDAD
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. CONOCER A LOS INDIVIDUOS MEJOR DE LO QUE ELLOS MISMOS SE CONOCEN
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Noam Chomsky, Lingüista y filósofo estadounidense, profesor del Massachusetts Institute of  Technology (MIT).

martes, 8 de febrero de 2011

CANDIDATOS: ¿Y LOS IDEALES?

Por: Wilter Aro Fasanando

Cada año en noviembre, aplicando la normatividad y ejercitando el currículo sobre conciencia democrática y ciudadanía; niños, púberes y adolescentes de la educación básica, entre seis y dieciséis años promedio, eligen a sus alcaldes y regidores escolares de manera honesta y hasta lúdica (porque así también aprenden), vía debates, comités, personeros, ánforas, refrigerios y hasta  suspensión de clases. ¿Cuál es el premio?: abrazos, menciones, representaciones y diplomas de felicitación. No hay gollerías como dinero asignado, bonos, elección de asignaturas, ingreso y salida del plantel a libre albedrío, etc. ¿Y si hubiese? No pasaría nada, la competencia es por lo noble que significa  representar a una institución, son los ideales de servicio, el mismo proceso eleccionario en las escuelas es más cualitativo.

No sucede así con los “políticos” candidatos quienes en estas últimas dos décadas han perdido notablemente la noción sobre lo sublime que significa la nominación de Regidor, Alcalde, Congresista, Presidente.  Ahora, los procesos electorales son cuantitativos, se miden en términos de rentabilidad económica que el cargo puede generar; ya no hay ideales, hay interés, si tienes dinero, eres candidato. Por ello Lourdes Flores, conociendo que no iba a ser, lanzó por el poto la alcaldía limeña.

Ojalá en las escuelas la nobleza de ser autoridad escolar nunca se pierda, pero corre peligro,  los “políticos” falderos hace tiempo que vienen dando magros ejemplos a los estudiantes. Por lo pronto la universidad se ha contagiado. Para el recuerdo quedaron las polémicas filosóficas, políticas y académicas. A diferencia de antaño (salvo excepciones), hoy, docentes y estudiantes se ven enfrascados en intereses propios, menos los de la comunidad. Parece importarles solo a algunos, la calidad de la educación universitaria, el nivel académico de la cátedra, la ética y moral de sus miembros, el ambiente de estudio y trabajo, etc. Las dirigencias, por lo menos estudiantiles (lo demostraron públicamente), defienden otra cosa - por no decir botines - menos nobles ideales, a tal punto que la estupidez y el odio, pesan más que la intelectualidad y el afecto. No han asimilado que las discrepancias cualitativas fortalecen a la persona y a la institución, pero cuando son cuantitativas (puestos, dinero, juergas), se enquistan como cáncer y generan odio, maldad, envidia y cizaña que dura mucho tiempo y termina acabando con justos e injustos.     
Pero estos comportamientos intringulescos de los candidatos no son casuales. Es parte del succionamiento mental de las llamadas “nuevas corrientes” como el neoliberalismo. Esta nueva época de la instantaneidad y simultaneidad, agarró a muchos en el invernadero. La agilidad mental para entender fenómenos políticos, sociales y económicos que dicho sea de paso marcan la pauta del conocimiento y el devenir de los pueblos, es lenta, a tal punto que cuando te pones a estudiarlo, ya se dio otro cambio.  
Este desbarajuste intelectual fue aprovechado por algunos como, Francis Fukuyama, en su libro “Fin de la historia y el último hombre” (1992), al plantear que “no tiene caso querer luchar por una sociedad alternativa, ni pensarlo, porque hemos llegado a la deshistorización del tiempo, ha llegado el fin de la lucha de las ideologías”. Se entiende que debemos desenvolvernos en esta sociedad neoliberal donde pocos son los privilegiados y muchos los maltratados. Con este contrabando ideológico, se ha creado una especie de  bloqueo emocional para pensar de manera lineal y convergente, apuntando al pensamiento único. Si piensas diferente te dirán ahistórico, obsoleto, cuando es todo lo contrario. Se tragaron el sapo ante esta peligrosa concepción y distorsión de la realidad y hoy vemos las consecuencias.
Ya ni el APRA tiene candidatos, con Mercedes Araoz, Alan García mandó el mensaje de “al diablo con los ideales y las ideologías”. (¿¿bisnes son bisnes??). De allí la gente rápidamente se arrepiente de su voto, los políticos cometen torpezas perturbados por el cargo y el elector miró otra cosa, menos principios  o ideales del candidato. Ideales que le debió haber dado su partido; pero como partidos no existen entonces no hay militantes; solo frentes, alianzas o agrupaciones  coyunturales, sólo hay oportunismo y el candidato está huérfano y no tiene compromiso con ideales o doctrinas y de allí, fácilmente se va de su “partido”, deambulan como sonámbulos y atrapan el primer sebo con que tropiezan.
Por ello no sorprende que Cataño quiere ser congresista, Rómulo León será declarado inocente, kenyi ya es candidato y a Keiko le cree el 20% pero no conoce Awajun, el otro quiere pasar de limpio cortándose el pelo dice no coquea, otros celebran sus sancochados electorales; al puntero en las encuestas le arman pendejadas menos debates políticos (científicos), duermen con los pobres, aparecen más alianzas electoreras, se pide la muerte de los partidos porque dizque son “tradicionales”, dicen ser pragmáticos  sin saber su real significado; ya no luchan por otra sociedad, niegan la  Filosofía, la Dialéctica, la lucha de clases; critican a Marx y la plusvalía, pero se enriquecen con ello. Es decir estamos –salvando honorables excepciones – ad portas de elegir una auténtica fauna política.
Con candidatos sin ideales ni perspectivas históricas, el ejemplo es nefasto y el destino de nuestros pueblos sigue incierto. ¿Tienes ya candidato?

miércoles, 19 de enero de 2011

Los ideales de Arguedas no son arcaicos, apuntan al futuro.

ENTREVISTA:
Este martes 18 de enero se cumplen cien años del nacimiento del escritor José María Arguedas (Andahuaylas 1911-Lima 1969). El autor de Los ríos profundos, Todas las sangres y El zorro de arriba y el zorro de abajo dejó un legado que ahora es revalorado con homenajes nacionales e internacionales y con el anuncio de la edición completa de sus estudios antropológicos. Carmen María Pinilla, estudiosa de su obra, hace aquí un acercamiento a sus ficciones, pero también a su vida atormentada, marcada por los contrastes.
Cynthia Campos

“Dicen que ya no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor. Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos (...). Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros”, escribió  José María Arguedas en 1966 en un texto que tituló Llamado a algunos doctores. Líneas después, los desafiaría: “Saca tu largavista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes. Quinientas flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan”. Arguedas lanzaba así el reto: entender el ande con una nueva mirada, una que valore la riqueza de la cultura andina como la de todas las culturas que habitan el Perú, para lograr un país, como en el título de su novela, de todas las sangres.

El reto de repensar a Arguedas sigue vigente y fue el propio Mario Vargas Llosa quien recordó al autor en su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura 2010. Vargas Llosa saldaba con él una deuda que tenía desde que publicó La utopía arcaica (1996) y los expertos de la obra de Arguedas, como Alejandro Ortiz Rescaniere y Rodrigo Montoya,  le salieron al encuentro. La especialista Carmen María Pinilla, miembro de la Comisión del Centenario de José María Arguedas, nos acerca a esta polémica y a la vida y obra del autor de Yawar Fiesta.

¿Mario  Vargas Llosa ha cambiado su visión sobre la obra de José María Arguedas. Ya no la considera ‘arcaica’?
–En primer lugar, Mario Vargas Llosa admira a Arguedas. Es un admirador sincero de la obra de Arguedas y la ha estudiado a profundidad. Lo que pasa es que él considera que José María Arguedas siente alguna añoranza porque se está perdiendo la tradición andina, pero Vargas Llosa interpreta esta añoranza como un deseo de regresar a ese orden andino, de que no cambie, de que se quede congelado. Entonces, sí, pienso que con este último discurso Mario Vargas Llosa ha enmendado el calificativo de ‘arcaica’ a la utopía de Arguedas, o a los ideales de Arguedas. No son arcaicos porque los ideales de Arguedas no son regresar al pasado sino más bien utilizar valores del pasado, que existen todavía en las poblaciones actuales, herederas del pasado incaico, y que esos valores tengan una utilidad en el futuro. Por último, sería en todo caso la utopía de todas las sangres, como dijo Rodrigo Montoya.

¿Qué hace al mensaje de la obra de Arguedas un discurso tan actual?

–Este proceso por hacer del Perú un país de todas las sangres sigue vigente y las expresiones culturales del ande también; no se opacan en absoluto con la llegada de las tradiciones occidentales. Aún ahora sucede eso. Mira, por ejemplo, en Gamarra, las creaciones de los empresarios de origen andino tienen todos los colores del ande. Fíjate en la música chicha. Nuestro idioma también está lleno de imposiciones de la cultura quechua. No es que se va a arrasar con el pasado; se está demostrando que eso no es así necesariamente. Además, Arguedas habla de segregación y discriminación, que son problemas que se viven aún ahora en todas partes del mundo, por eso lo estudian en España, en Alemania.
Pero el mensaje arguediano ha sido aprovechado políticamente también. Alejandro Toledo, por ejemplo...

–Claro. Sin ir más lejos, también el gobierno de Fernando Belaunde. Belaunde apreció la obra de Arguedas y muchas veces se inspiró en ella, incluso lo invitó a ser director de la Casa de la Cultura. Esa es la propiedad y la actualidad de Arguedas, que es de todos y no puede ser apropiado por un partido político o un determinado sector, ya sea de derecha o de izquierda.  Es algo parecido a lo que sucedió también con la figura de Túpac Amaru en los tiempos de Juan Velasco Alvarado. Pero está bien que Toledo lo cite porque lo difunde, y en la medida que lo lees te das cuenta de que no es el mensaje de Toledo sino el de Arguedas.
Arguedas en su tiempo
¿Cuáles son los hechos que marcan la escritura de José María Arguedas?

–Como dijo Alberto Flores Galindo, Arguedas vivió los procesos sociales más importantes del Perú en el siglo XX. Entre los 9 y 14 años vio nacer los grandes movimientos reivindicatorios del indio en la sierra. Entre los 20 y 23 años ve la serie de levantamientos de los indígenas en contra del gamonalismo, que había alcanzado altísimos niveles de explotación. Además, su padre era juez de primera instancia en Puquio y tenía que recorrer con él varias regiones en el país. Ello sin contar que, desde niño, el escritor estuvo expuesto a los contrastes. Mientras el padre salía de viaje, la madrastra en casa lo maltrataba y lo exiliaba al mundo de la cocina, con los indios. Cuando el padre regresaba, lo peinaban, lo limpiaban y lo sentaban en el comedor principal. Él pudo ver ambos mundos, del indio y del gamonal con todas las desigualdades y contrastes entre ambos, desde muy chico

En Lima también ve estos contrastes...
Sí, en la década del 40 van a intensificarse los movimientos migratorios que cambian totalmente el rostro de las ciudades. Todo esto va a cambiar la situación en el ande y, coincidiendo con el empobrecimiento del agro, se produce el deseo de emigrar, de abandonar el campo, la agricultura tradicional. Esto significa un cambio total en la costa, donde Arguedas es testigo de cómo se van formando los pueblos jóvenes, las barriadas. Él frecuenta estas barriadas, tiene allí amigos músicos, folcloristas, y los visita frecuentemente. Por eso es que critica a Luis Felipe Angell (Sofocleto) cuando este publica su novela La tierra prometida, y –según Arguedas– las presenta como una realidad deformada y sin futuro. Arguedas dijo que no es así y quiso demostrarlo en su última novela El zorro de arriba y el zorro de abajo cuando presenta en el escenario del mercado a migrantes de distintas partes del Perú que caminan juntos y luchan por un proyecto común.

La realidad golpea como un río
–Se dice que uno de los mayores aportes de Arguedas ha sido revalorar la figura del indio...

–También lo creo, pero se ha prestado a exageraciones. Es un tema que le han achacado mucho, sin embargo el mismo Arguedas se defiende diciendo que él no retrata solo al indio. Él dice que para expresar al indio él tiene que expresar con la misma agudeza a los personajes que hacen del indio lo que es. Es decir, él trabaja con el mismo ímpetu al gamonal, al patrón, a los jueces, a los curas, al gendarme, etc, y los presenta a todos –incluyendo al indio– con sus virtudes y sus defectos. Su objetivo es otro. Él dice muchas veces qué es lo que le lleva a escribir. Dice que los dos grandes objetivos de su vida son mostrar una realidad desconocida –o mal conocida por los prejuicios– y luego golpear como un río la conciencia del lector. Por eso luego va a complementar su vocación literaria con la de científico social, de antropólogo.
Una de las acciones en homenaje por el centenario es editar la obra completa de los estudios antropológicos de Arguedas. ¿Cómo va ese proyecto?
Los esfuerzos han sido inmensos y finalmente se consiguió que el señor Humberto Damonte publique la obra antropológica de Arguedas este año, posiblemente a mediados de mayo. Mira qué importante es: la obra antropológica tiene 7 tomos, la literaria 5. Ha sido un gran trabajo, conseguir documentos de revistas, libros y archivos especializados del Perú y del extranjero.

Amistad poética
Este año se cumple también el centenario del nacimiento del poeta Emilio Adolfo Westphalen, íntimo amigo de José María Arguedas. Usted estudió la correspondencia entre ambos. ¿Cómo era esta amistad?

–Maravillosa y alturada. En mi libro Apuntes inéditos. Celia y Alicia en la vida de José María Arguedas se reúnen numerosas cartas, muchas de ellas de Emilio Adolfo Westphalen. Y es que cuando ellos se escribían había siempre una parte dirigida a los amigos y otra parte para  las esposas. Se dirigían o bien a Celia o bien a Judith Ortiz Rescaniere, artista plástica, hermana de José Ortiz Reyes, otro gran amigo de Arguedas. En esas cartas se habla de literatura, de política. Además, cuando Arguedas está con sus alumnos quechuahablantes les da a leer poemas de Westphalen. Es un amigo muy tierno. Arguedas se preocupa mucho por las hijitas del poeta, Silvia e Inés. Se ayudan, se aconsejan.

También se burlan de Pablo Neruda.
–(Ríe). Sí, les parece horroroso el poema que hace Neruda a Machu Picchu.
–Las mujeres jugaron un rol importante en la vida amorosa de Arguedas, pero parece quejarse siempre...

–Lo que pasa es que Arguedas era enamoradizo y enamorador. Su primer gran amor fue Celia Bustamante Vernal, pero antes tuvo varias relaciones, no tan fuertes. José María y Celia, que ya se habían conocido en la peña Pancho Fierro, se enamoran cuando ella lo visita y ayuda en la prisión El sexto, en compañía de su hermana Alicia, quien pertenecía a Socorro Rojo (organismo del Partido Comunista). Arguedas estaba preso por protestar contra un general fascista que visitó San Marcos. Viven 26 años de un matrimonio feliz para todos los que los conocieron. Pero él frecuentemente se queja de insatisfacción. A la par, tiene varios amoríos que no llegan a nada. Solo uno es importante, el romance que tiene con Vilma Ponce, en Apata (Junín), que lo ayuda a terminar Los ríos profundos. Finalmente, se enamora de Sybila Arredondo, pero también se queja de insatisfacción. Con todo, cuando él se siente decaído, enamorarse e ilusionarse le despierta la chispa de la vida.
Pero la depresión le gana a la ilusión
Es característico de su tipo de personalidad. Esta personalidad que tiene sentimientos de muerte, que luego de la muerte de la madre vive en ambientes amenazantes. Con un padre casi ausente, tendrá luego problemas para mantener vínculos afectivos estables. Va siempre buscando a la mujer perfecta, virginal, algo que, evidentemente, no se puede alcanzar.

Las crisis
Otra mujer, su terapista Lola Hoffmann, es fundamental también.
Sí, a partir de los años 60 él comienza terapia con Lola Hoffman. Arguedas dice que es ella quien le da el empuje para terminar su matrimonio con Celia. Pero luego Lola entrará en crisis también; muere su pareja sentimental y luego tendrán que quitarle un ojo por un problema de glaucoma. Esto afecta a Arguedas profundamente; su temperamento es bastante sensible.

Bastante sensible a las críticas también. La mesa redonda sobre Todas las sangres en el año 65 lo hirió de muerte...

Esas críticas en el Instituto de Estudios Peruanos fueron devastadoras, pero no creo que hayan sido determinantes de su decisión de suicidio. Su situación afectiva, el problema de Lola Hoffmann –su ‘mama Lola’–, la situación política y social, el hecho de que siente que otros han hecho cosas mejor que él –como la traducción de los mitos de Huarochirí–, todo ello hace que no soporte más. Es curioso, en el psicoanálisis se ve que las personas que han tomado esta decisión radical sienten tranquilidad. Eso al parecer le ocurrió a Arguedas pues antes de morir hizo llamadas para despedirse de sus seres queridos, dio recomendaciones, escribió cartas.
Lo que dice en el último diario, incluido en El zorro de arriba y el zorro de abajo, lo corrobora. “He sido feliz en mis llantos y lanzazos porque fueron por el Perú; he sido feliz con mis insuficiencias porque sentía el Perú en quechua y en castellano (...). En la voz del charango y de la quena lo oiré todo”. Sí lo oyó. Pero fue después de que sus amigos trasladaron su cuerpo a escondidas para que fuera enterrado en su tierra, Andahuaylas. Lo oyó todo: las danzas, los charangos, las quenas y los cantos.